Penttia Group
Para familias

Planeación y protección patrimonial

En muchas empresas familiares el patrimonio de los socios y el de la compañía son la misma cosa: la casa respalda el crédito, las cuentas se cruzan y la sucesión nunca se habló. Funciona hasta que deja de funcionar —una demanda, una crisis del negocio, una muerte inesperada— y para entonces ya es tarde para separarlos. Esta línea existe para hacerlo a tiempo.

En esta página
01Análisis tributario02Vehículos de planeación03Plan sucesoral

El patrimonio de una familia se construye en treinta años y se desordena en una semana.

Qué incluye esta línea

Análisis tributario

Cuánto se paga hoy y cuánto se pagaría en cada escenario

Antes de mover nada hay que entender la posición actual: qué impuestos genera hoy la estructura de la familia y de la compañía, y qué cambiaría al vender, al recibir un socio, al repartir utilidades o al heredar. La idea no es pagar menos a la fuerza, sino no llevarse sorpresas en la operación que ya viene en camino.

Qué recibe
  • Posición tributaria actual de los socios y de la compañía.
  • Efecto tributario de cada escenario: venta, entrada de socio, reparto, sucesión.
  • Alternativas dentro del marco legal vigente, con su costo y su riesgo.
  • Coordinación con sus asesores contables y legales actuales.

Vehículos de planeación

Separar el patrimonio de la familia del riesgo de la operación

Un vehículo de tenencia hace que el patrimonio familiar deje de responder por lo que pase en el negocio, y que la entrada de un inversionista no obligue a abrir las cuentas personales de los socios. Definimos cuál corresponde al caso, qué se aporta, y cómo queda el control después.

Qué recibe
  • Recomendación del vehículo, con el porqué de esa elección y no de otra.
  • Diseño de la estructura de tenencia y del gobierno del vehículo.
  • Acompañamiento en la constitución y en el aporte de los activos.
  • Revisión del efecto sobre créditos, garantías y obligaciones vigentes.

Plan sucesoral

Que el relevo no se decida en medio de un duelo

La sucesión no es solo repartir bienes: es decidir quién queda al frente, con qué facultades, y qué pasa con los herederos que no trabajan en la compañía. Escrito y acordado en frío, es un protocolo. Improvisado, suele terminar en un pleito entre hermanos y con la empresa paralizada.

Qué recibe
  • Protocolo de familia, acordado con las partes y por escrito.
  • Reglas de entrada, permanencia y salida de los familiares en la compañía.
  • Definición del relevo en la dirección y de sus facultades.
  • Coordinación con el testamento y con los instrumentos legales que correspondan.
Preguntas frecuentes

Lo que suelen preguntarnos

¿Esto es solo para patrimonios grandes?

No. La necesidad la marca el enredo, no el tamaño: una compañía mediana con la casa de los socios hipotecada al crédito del negocio tiene más urgencia que un patrimonio grande ya ordenado.

¿Reemplazan a mi contador o a mi abogado?

No. Trabajamos con sus asesores actuales, que son los que conocen la historia. Lo que aportamos es la mirada de la operación: cómo se ve esta estructura desde el lado de quien va a invertir o a comprar.

¿Hay que hacerlo antes de buscar inversionistas?

Es lo recomendable. Reorganizar el patrimonio con una negociación en curso levanta preguntas incómodas y puede retrasar el cierre. Hecho antes, es planeación; hecho durante, parece otra cosa.

¿Y si en la familia no hay acuerdo?

Es lo normal al comienzo, y es justamente por eso que conviene hacerlo antes de que haya una decisión urgente encima. El protocolo se construye conversando, no se entrega redactado.

Hablemos de cómo está hoy su patrimonio

Cuéntenos cómo está organizado hoy el patrimonio de la familia y el de la compañía. Con eso definimos el alcance de lo que haría falta para separarlos.

Otras líneas

También trabajamos en