Por qué las empresas tecnológicas modernas dependen tanto de levantar capital
Durante las últimas dos décadas, el mundo empresarial ha presenciado un fenómeno casi adictivo: la obsesión por levantar capital. En el ecosistema tecnológico, donde la velocidad es virtud, las rondas de inversión se convirtieron en un símbolo de éxito.
Sin embargo, cada vez más fundadores y analistas empiezan a preguntarse: ¿qué pasa cuando el crecimiento deja de ser financiado por inversionistas y tiene que sostenerse solo con flujo de caja real?
Esa pregunta, aparentemente sencilla, define el nuevo paradigma financiero que enfrentan las empresas de base tecnológica: cómo lograr independencia económica después de años de expansión impulsada por capital externo.
1. La era antes del Venture Capital
Antes de los años setenta, cuando el capital de riesgo era incipiente, las empresas tecnológicas y manufactureras seguían un modelo radicalmente distinto. No había rondas “seed”, ni “Series A”, ni fondos de venture capital cazando unicornios. El crecimiento era una consecuencia natural de la rentabilidad.
Las vías clásicas eran tres:
- Reinversión de utilidades: la fuente más pura y exigente. Esa práctica obligaba a la eficiencia y al control riguroso del margen operativo.
- Financiamiento bancario: deuda respaldada por activos o flujo operativo. IBM se expandió en los años 30 y 40 gracias a bonos industriales y préstamos comerciales, con la disciplina que impone pagar intereses.
- Anticipos de clientes y contratos prepagados: empresas como Oracle y Microsoft financiaron desarrollo tecnológico cobrando licencias anuales por adelantado o vendiendo implementaciones futuras a grandes corporativos.
Eran compañías que crecían al ritmo de su caja. Lentamente, sí, pero con fundamentos sólidos. Sus fundadores comprendían algo que hoy se olvida con facilidad: el capital externo no sustituye la rentabilidad, solo la posterga.
2. El cambio de paradigma
Con la expansión de Silicon Valley en los años 80 y 90, y el auge de la informática y el internet, surgió un nuevo tipo de inversionista: el Venture Capitalist. El modelo cambió radicalmente, el foco ya no era rentar, sino escalar.
Nacieron mantras como “crece primero, monetiza después” y “pierde dinero rápido para ganar mercado antes”. Empresas como Amazon o Uber simbolizaron esta lógica: quemar capital (“burn rate”) para capturar cuota de mercado y luego buscar rentabilidad mediante escala y eficiencia.
El problema es que esta estrategia funciona solo si existe una próxima ronda o un mercado de capitales dispuesto a financiar la promesa. Cuando el entorno de tasas de interés sube (como desde 2022) o los inversionistas exigen utilidades reales, muchas startups descubren que su modelo no se sostiene sin inyecciones externas.
3. La trampa del capital continuo
¿Por qué a las empresas tecnológicas modernas se les hace tan difícil subsistir sin seguir levantando capital?
- Altos costos de adquisición (CAC): el crecimiento agresivo exige marketing y expansión geográfica antes de que los ingresos se estabilicen.
- Márgenes negativos estructurales: los modelos de plataforma o suscripción suelen tardar años en alcanzar punto de equilibrio por cliente.
- Diseño financiero dependiente: las proyecciones de flujo se construyen suponiendo nuevas rondas, no autosuficiencia.
- Pérdida de disciplina operativa: cuando el dinero es barato, se gasta sin priorizar eficiencia.
En otras palabras, el capital externo se volvió una muleta financiera. Cuando se retira, la empresa debe aprender a caminar sola… y no todas lo logran.
4. Startups que tras muchas rondas fracasaron o se enfrentaron a crisis severas
Aquí unos ejemplos de empresas que recibieron mucho capital, tuvieron visibilidad, pero enfrentaron crisis profundas, pérdidas enormes, e incluso bancarrota. Sirven como advertencia.
- WeWork: Probablemente el ejemplo más documentado mundialmente de empresa que creció espectacularmente con rondas enormes, alto respaldo mediático, pero luego enfrentó graves problemas por su modelo de negocio.
- Frubana: Recaudó alrededor de US$ 271-277 millones de inversionistas como SoftBank, DST Global, Tiger Global, Lightspeed y Monashees, para expandirse en Latinoamérica. Sin embargo, las condiciones macroeconómicas desfavorables, junto con la imposibilidad de reunir recursos adicionales, la llevaron a cerrar operaciones.
- Zing (producto de HSBC): App de pagos / fintech impulsada por banco grande. Fue descontinuada después de pérdidas de US$ 87.5 millones antes de impuestos, porque no pudo captar suficientes usuarios y los ingresos por transacción no cubrían los costos.
5. La nueva generación de Startups y Techs rentables
La corrección del mercado de 2022-2024 trajo un cambio cultural: inversionistas y fundadores ahora valoran los unit economics positivos y la rentabilidad temprana.
Por ejemplo:
- Zerodha lleva más de 10 años siendo rentable sin rondas de capital riesgo, gracias a su modelo de bajo costo y tecnología propietaria.
- Zoho reinvierte sus utilidades y nunca ha aceptado VC; hoy tiene más de 15 millones de usuarios globales.
Estas empresas no rehúsan el capital, pero lo usan como acelerador, no como salvavidas.
6. La nueva ola: El levantamiento de capital a título de deuda
Ante la saturación del mercado de capital de riesgo y la presión por mostrar rentabilidad, muchas empresas tecnológicas han virado hacia una opción más antigua, pero hoy rediseñada para su realidad: el financiamiento vía deuda.
Durante la última década, especialmente entre 2021 y 2024, surgieron instrumentos financieros diseñados para startups que ya no podían —o no querían— diluirse más ante inversionistas de capital. El más común es el venture debt, un tipo de crédito pensado para startups que aún no son rentables pero tienen potencial de crecimiento. Permite extender la caja y evitar nuevas rondas, aunque a costa de asumir pagos futuros que pueden volverse pesados si el flujo no llega a tiempo. Entre 2021 y 2023 este tipo de financiamiento superó los US$30 mil millones globalmente, según PitchBook.
La deuda puede ser una aliada si se usa con prudencia: sirve para financiar expansión o innovación con retorno claro. Pero cuando se usa para cubrir pérdidas estructurales, se convierte en un riesgo más grande que la dilución.
En medio de tasas altas y capital escaso, el apalancamiento inteligente será el verdadero diferenciador entre las empresas que sobreviven y las que solo posponen su caída. El verdadero desafío ya no es levantar más rondas, sino aprender a romper la dependencia del capital. La historia demuestra que las grandes compañías que perduran no son las que más dinero levantaron, sino las que aprendieron a generar su propio capital. Hoy, en un entorno financiero más exigente y racional, las empresas que comprendan esto tendrán una ventaja estructural: podrán crecer a su ritmo, con propósito, sin miedo a que se acabe la gasolina.
Bibliografía
1. Venture Capital y evolución del modelo de crecimiento
- Gompers, P. & Lerner, J. (2001). The Money of Invention: How Venture Capital Creates New Wealth. Harvard Business School Press.
- CB Insights (2024). State of Venture Report Q1 2024.
- PitchBook (2024). Global Venture Debt Report 2023–2024.
2. Modelos de rentabilidad sostenible
- Christensen, C. (1997). The Innovator’s Dilemma. Harvard Business School Press.
- Blank, S. (2013). The Four Steps to the Epiphany. K&S Ranch Press.
- Zoho Corporation. (2023). Zoho Annual Sustainability Report.
3. Casos de empresas tecnológicas
- Bloomberg Línea (2024). Las razones por las que Frubana cerrará en Colombia y México.
- Contexto (2025). El adiós de Frubana: cierre definitivo en Brasil.
- The Wall Street Journal (2023). WeWork’s Decline and the Lessons for Startups.
- PitchBook (2024). Zerodha: The Bootstrap Model of Profitability.
4. Financiamiento por deuda y alternativas al VC
- Silicon Valley Bank (2022). Venture Debt Overview: Structuring and Managing Growth Capital.
- Capchase (2023). Revenue-Based Financing Trends and Startup Liquidity in High-Rate Environments.
- BID – Banco Interamericano de Desarrollo (2018). Fintech en América Latina: Crecimiento y Consolidación.
5. Contexto macroeconómico y tasas de interés
- Fondo Monetario Internacional (2024). World Economic Outlook: Navigating Monetary Tightening.
- Banco Mundial (2023). Rising Interest Rates and Capital Flows in Emerging Markets.
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